lunes, agosto 04, 2014

La culpa no es del mono

Esta mañana vi en las noticias que un mono mordió el dedo de una niñita que le daba de comer, por lo que tuvieron que amputarle la punta de ese dedo.
Los hechos son los siguientes:
  •           Según la mamá, el mono levanto la reja de alambres y sacó las 2 manos para tomar la mano de su hija y llevarla a su boca dentro de la jaula. (Falla del zoológico)
  •          En la enfermería del zoológico, le hicieron una limpieza con suero y le dieron tan poca importancia que le dijeron que siguiera recorriendo el zoológico y que volviera mas tarde para volver a limpiarle le herida, ya que seguramente seguiría sangrando; sin embargo, la mamá llevó a la niña inmediatamente al hospital donde constataron que era mucho más grave de lo que creyeron en la enfermería del zoológico. (Falla del zoológico)
  •          La jaula tenía un letrero que decía “Cuidado, animal mordedor”. La mamá lo ignoró porque “Todos estaban dándole comida a los monos”. (Falla de la mamá)
  •          La jaula tenía otro letrero que decía “respete el cerco”, y había una baranda de madera delimitando el sector desde donde es seguro ver a los monos. La mamá la ignoró y permitió que su hija la cruzara porque “Todos estaban dándole comida a los monos” (Falla de la mamá)


El enfoque de los medios era “denunciando” al zoológico, y mostrando a la pobre mamá “victima”, de que el zoológico no pusiera un letrero de “no alimente a los monos”, y aunque el zoológico tiene responsabilidad por la jaula en mal estado y por la poca preparación de la persona en la “enfermería” que no supo reconocer que la lesión era grave (y que dudo que sea enfermera); Aquí la culpa del evento que desencadenó el accidente fue de la mamá, por saltarse las reglas y que de paso le daba un mal ejemplo a la niña.

Sí, es súper trágico lo que le pasó, y Sí, la señora debe estar sufriendo suficiente como para más encima culparla; pero si somos condescendientes y no reconocemos su culpa, no podemos sacar una lección de esto, y por dios que es una lección que a muchos les hace falta.

Si no queremos que a nuestros hijos les pase lo mismo, antes que pedir zoológicos más seguros seamos padres más responsables y no rompamos ni permitamos que nuestros hijos rompan las reglas.

Ya no somos niños chicos… ¿Por qué tiene que haber alguien para vigilar que se cumplan las reglas? Ya somos grandes y además con nuestro comportamiento educamos a los niños que nos imitan.

O sea, si dice no pasar, no pase; si un juego dice no saque los pies, no saque los pies.

No cruce con roja, no traspase la línea amarilla, deje bajar antes de subir, no consuma alimentos del supermercado sin pagarlos, no maneje después de tomar, no se suba al transantiago sin pagar, no se meta a la caja express con el carro lleno, no adelante por la berma; Y si va a hacerlo, por favor, no lo haga delante de sus hijos, a ver si ellos salen mejor educados.